Zapateando¹ a las petroleras I: Llanchama en el Parque Nacional Yasuni

 (1) Zapateando: “Tenerse firme con alguien, o resistirle animosamente riñendo o disputando”.

El futuro de Llanchama

El futuro de Llanchama

El puerto de Francisco de Orellana (Coca para los nativos) era el sitio de reunión. Jóvenes “yasunidos” venidos de Quito y promotores de la Clínica Ambiental llegados de Sucumbíos y de Napo teníamos por delante doce horas de navegación en canoa por los ríos Napo y Tiputini hasta llegar a la comunidad Llanchama, última comunidad kichwa antes del territorio waorani, dentro ya del Parque Nacional Yasuní.

En la canoa camino de Llanchama

En la canoa camino de Llanchama

Casas comunales vacías que hacen de bodegas. Pequeñas aulas cerradas. Dispensarios médicos abandonados. Cabinas telefónicas estr0peadas. Son parte de las infraestructuras de cemento, unas casi nuevas y otras viejas, que nos vamos encontrando en los asentamientos petroleros a las orillas del río Napo. Son la evidencia de lo que algunos llaman ‘beneficios’ u ‘obras’ que dejan las petroleras a cambio de extraer el crudo en esta zona de la Amazonía.

A lo largo del Napo nos vamos cruzando, en una y en otra dirección, con enormes barcazas que trasladan trailers llenos de crudo y maquinaria pesada de unos campamentos petroleros a otros y hasta Coca.

Barcazas cruzan el Napo

Barcazas cruzan el Napo

Los habitantes de Pañacocha, donde paramos a almorzar por estar situado a mitad de camino, nos aseguran que están preocupados ante la posibilidad de que se extraiga el petróleo de los campos ITT (Ishpingo-Tambococha-Tiputini), un área sensible por su biodiversidad y por ser territorio por donde se mueven los pueblos tagaeris y taromenanes, que viven en aislamiento voluntario en una parte del Parque Nacional de Yasuni.

Pañacocha Ciudad del Milenio

Pañacocha Ciudad del Milenio

Como consecuencia de la llegada de las petroleras y de los colonos en esta comunidad, los kichwas están siendo reubicados a la llamada ‘Ciudad del Milenio’, similar a las urbanizaciones de las afueras de las grandes ciudades europeas.

Pañacocha es la primera “Ciudad del Milenio” que se ha construido en el Ecuador. Los fondos para esta obra han salido del 12% de las utilidades petroleras.  Según las previsiones del Gobierno hay otras 200 comunidades donde se replicará este plan.Yasuni04

Las viviendas e infraestructura que se han construido deberían haber respetado la cultura de la zona y la estética de la naturaleza. Nelson Rivadeneira nos cuenta que por reclamar por la calidad del hierro que estaban colocando en las casas (que no era igual al ofrecido) lo catalogaron como enemigo del desarrollo y del Gobierno. Afirma que hasta lo amenazaron con meterlo preso.

Tras dejar el Napo y remontar durante una hora el río Tiputini nuestra canoa llegaba a la comunidad de Llanchama. La oscuridad ya era absoluta en esa parte de la selva. La luz eléctrica allí es un privilegio. Los niños y adultos no olvidan las horas en las que tienen luz . Cuatro horas por  la mañana y cuatro por la noche.

Atardecer en el Napo

Atardecer en el Napo

El combustible que les entregan las autoridades municipales para la generación de energía no les alcanza para todo el día. Cuando tienen que apagar los generadores, se encienden las velas o  hacen candelas en las cocina o en los espacios comunales. Así, hacen  los deberes, caminan. “Hay muchas serpientes en el pantano en la noche”. Las palabras salen de la boca de Jimmy, un niño que no entiende por qué hay horas  en las que se acaba la luz.

En este momento la comunidad está viviendo en una situación de resistencia frente a las presiones y engaños que están ejerciendo Petroamazonas y el Gobierno ecuatoriano. Según nos relataban los pobladores kichwas del Tiputini, como la comunidad no quería firmar con Petroamazonas, su estrategia ha sido llevar a las asambleas a los médicos de la compañía, ofrecer dinero a los pobladores, o decirles que todas las otras comunidades ya habían firmado, cosa totalmente falsa.

Comunidad de Llamchama

Comunidad de Llamchama

Las presiones que está ejerciendo Petroamazonas son para conseguir el permiso de las comunidades para realizar la llamada “sísmica 3D“, que permita dejar el territorio listo para la explotación petrolera. La disputa dura ya más de dos años.

Precisamente nuestra llegada coincidió con una visita de representantes del Ministerio del Ambiente. La tensión durante la asamblea del sábado se podía cortar  con un cuchillo. Por un lado los representantes del gobierno, por otro los ecologistas y en medio los habitantes de la comunidad.

Comunidad de Llanchama

Comunidad de Llanchama

Hay temor, repiten dirigentes y habitantes. Las razones son varias. Diócles Zambrano, defensor de los derechos humanos, asegura que ha experimentado esa sensación   con las autoridades estatales y con militares para las firmas de aceptación de los preacuerdos y convenios que requieren estas empresas. Esa misma intimidación la han sentido los dirigentes y comuneros de Llanchama con quienes conversamos.

Selva

Selva

Hay otros factores que les hacen temer y hasta firmar sin conocer bien los acuerdos: es el no comprender el lenguaje técnico con el que les hablan ni los documentos de estudios de impacto ambiental que a veces les presentan. Y están más expuestos porque las petroleras no les dejan negociar con asesores externos, agrega Enrique Morales (de la Prefectura de Orellana), quien da capacitación en temas ambientales a estas comunidades. El negocio se hace directamente con los dirigentes o grupos de colonos, quienes en algunos casos no han terminado la secundaria.

Otro motivo es que temen abandonar sus tierras ancestrales para ir a una zona comunal. Lo que causa un cambio sociocultural en las poblaciones nativas. Por ejemplo, en Pañacocha los kichwas han reemplazado la chicha, su bebida tradicional, por la cerveza, la que consumen incluso los niños.Yasuni10

Las comunidades que están asentadas cerca del río Napo y del Tiputini  están apostando por el turismo para tratar de frenar la explotación del ITT y el avance del horizonte petrolero dentro del Parque Yasuní. Pero saben que ya no les queda tiempo.

La comunidad de Llanchama sabe muy bien cuál es su tesoro: en media hora de caminata, se puede apreciar la belleza de la enorme biodiversidad y vigorosidad de la naturaleza. Se pueden observar multitud de aves como loros de distintos colores, tucanes, garzas grises, azules; boas o tortugas de agua, multitud de especies de monos, enormes insectos, en los lodazales hay mamíferos que van a desparasitarse… el verde es absoluto.

En las lagunas con Eugenia y Maxi

En las lagunas con Eugenia y Maxi

De la mano de los habitantes de Llanchama, pudimos apreciar la riqueza que supone la selva para su forma de vida: hay árboles que sirven para curar el “mal aire”, para rallar los alimentos, hacer canastos, como anticonceptivos, para hacer artesanías, curar una mordedura de serpiente, o hacer instrumentos de viento. Todo lo necesario para la vida está en la selva a la que pertenecen. Sin selva, dejan de ser quienes son.

La comunidad de Llanchama, por tanto, tiene totalmente claro por qué no quiere la explotación petrolera en su comunidad, así lo han decidido en sus asambleas, y el relato de sus habitantes es casi unánime contra la llegada de las compañías petroleras. Estas personas mantienen gran parte de su forma tradicional de vida y la llegada de Petroamazonas a su territorio implicaría la destrucción de su agua, de sus piscinas, de sus cultivos, los animales que cazan y pescan, la aculturación y pérdida de los saberes tradicionales, etc.Yasuni12

Además, en Llanchama tienen ya la experiencia del engaño de las compañías petroleras. Hace algo más de 10 años, la compañía CGC hizo un pozo de exploración en su territorio, dejando una piscina de desechos que con las lluvias ha rebosado en múltiples ocasiones, y prometió un monto de dólares por la construcción del pozo y del campamento de trabajadores que nunca entregó a la comunidad. Además, realizaron la “sísmica 2D“, reventando literalmente la vida en las lagunas, que tienen un fuerte contenido espiritual, y tras las explosiones, emergieron una gran cantidad de animales muertos, dejando sin espíritus a estas lagunas sagradas, según los pobladores del sector.

La experiencia de la CGC, dejó un profundo sentimiento de humillación y engaño, que se puede apreciar en las caras de las personas de Llanchama cuando relatan lo sucedido. Dicen que en esa ocasión no sabían las consecuencias de dejar entrar a la compañía, pero ahora están concienciados y experimentados, y no volverán a dejarlas pasar.

Delfines rosas

Dibujo del comedor comunitario de Llanchama

Heriberto Machoa tiene 65 años y ha vivido siempre en Llanchama. Está seguro de que lo único que han traído las petroleras son “enfermedades y problemas”. “No nos dieron nada”, dice con una mezcla de resignación y molestia. “Esa experiencia nos ha servido bastante. Por eso decimos, no molesten. ¡Déjennos vivir tranquilos!”.

Andrés Machoa, cuenta que el año anterior representantes de una petrolera estatal amenazaron con apresar a los dirigentes y con entrar con la fuerza pública a su territorio, considerado ancestral, si no firmaban los convenios para que ingrese la compañía.

Campamento petrolero

Campamento petrolero

 “Hay unos que están a favor porque trabajan en la petrolera”, relata Mereira Grefa, quien vive allí con su esposo y seis hijos. “Con la explotación vienen muchas enfermedades, todo va a quedar contaminado, no vamos a tener dónde cazar”, dice. Esa minoría que está a favor cree que las petroleras les proveeran de servicios básicos, deslizadores, canoas de carga, escuelas … ellos consideran que van a existir beneficios y que no se producirá daño al ambiente. Pero la mayoría de los habitantes de la comunidad no creen lo mismo. Desconfían de que vayan a recibir beneficios con la explotación de los bloques 31 y 43.

En las lagunas

En las lagunas

En el viaje de vuelta a Coca nos acompaña Olmer Machoa, hijo de la presidenta de la Comunidad de Llanchama.  Nos pudo dar su visión de lo que está pasando en su comunidad. Considera que vivir en el Parque Nacional Yasuní es un privilegio y le preocupa la explotación del ITT. El territorio de Llanchama está dentro del bloque 31 y un 20% en el 43. A sus 24 años, ama los regalos de la selva, donde la canasta básica se llena con la carne de la cacería o de la pesca y la yuca o el plátano.

Los bloques  14, 16 y 17  están en el Parque Yasuní. Aunque ya se construye el 31, debe aprobarse junto al 43. Teme que la extracción del crudo dañe el bosque, contamine los ríos y termine con los recursos que le provee la naturaleza. Dice que la mejor herencia para su hija de once meses es un hábitat colmado de plantas y animales. “A nosotros una petrolera nos quería pagar 20 dólares por cada una de las 11.000 hectáreas que afectaría para el estudio sísmico 3D, con eso detectaría dónde hay petróleo. Los explosivos usados matarán a unos animales, mientras a otros como el armadillo, al sahíno, a la guanta, el temblor les cerrará las madrigueras, ya que tienen sus refugios bajo el suelo. Matarán a muchos insectos, se cerrarán los riachuelos. ¿Con 20 dólares se puede comprar toda la diversidad que existe en una hectárea?”, razona.

Olmer Machoa en una rueda de prensa en Quito

Olmer Machoa en una rueda de prensa en Quito

En sus reflexiones también incluye a las plantas: “En un lugar contaminado dejarían de crecer especies con fines curativos como los árboles de donde se saca la sangre de drago; el sandi, que es purgante y vitamina; o el chugchuguazo para los reumatismos”.

Considera que  la fortuna que dejaría el “oro negro” no se puede comparar con la enorme cantidad de flora y fauna del Yasuní, que bien aprovechada serviría para  proyectos de turismo comunitario. Olmer suele navegar hacia el interior del bosque y le preocupa el destino de las especies silvestres. Conoce los ríos Napo y Tiputini, y las lagunas de Allpacocha, Pillancocha y Limoncocha. Ha escuchado decir que para acceder al eje ITT la empresa petrolera no abrirá carreteras, es decir que todos los materiales destinados a la construcción de campamentos y plataformas llegarán vía aérea y  fluvial. Esta circunstancia le hace suponer que por los ríos Yasuni y Tiputini entrarán gabarras y botes con motores potentes, aquellos que producen ondas enormes en el agua. Tales olas y ruido, precisa, dañarían a las especies acuáticas. La anaconda, el manatí, el lobo marino, o los peces como el  paiche y el camitane podrían ser perjudicados.

Embarcadero en Llanchama

Embarcadero en Llanchama

Pero el impacto ambiental no es lo único que inquieta a Olmer Machoa; también siente incertidumbre por los probables conflictos que surjan a raíz de la explotación.

Se queja porque hace un año la petrolera les recomendó aceptar el dinero y permitir los estudios sísmicos, porque si no lo hacían iban a entrar en las comunidades con las fuerzas del orden. Sin embargo, asegura que los 250 habitantes de la localidad  no cederán un centímetro. Respaldan la opción de una consulta popular y esperarán que la Asamblea Nacional se pronuncie.

Río Tiputini

Río Tiputini

Eso sí, agrega, les desagrada el rumor de que la comunidad waorani Kawymeno sí que negociaría una posible entrada a la exploración desde su territorio. A Olmer le quita el sueño pensar en enfrentamientos entre comunidades, unas a favor de extraer el crudo y otras por mantener el crudo bajo la superficie.

Las comunidades amazónicas que hemos conocido no están dispuestas a tolerar más engaños, más destrucción, más saqueo, son aún muy vulnerables para hacer frente a la capacidad de aplastamiento del motor del sistema capitalista, por lo que la defensa de este hermoso paraje del Yasuní es responsabilidad de todas/os.

Anexos:

1) LA VERSIÓN DE PETROAMAZONAS Y DEL GOBIERNO ECUATORIANO

Debido a la vulnerabilidad del Parque Nacional del Yasuni, el Ministerio del Ambiente y Petroamazonas hablan de un manejo  conjunto para lo cual se construirá una estación de control, vigilancia y monitoreo en los puntos de acceso (Bloques 31 e ITT). Así se evitará la colonización, tala ilegal, deforestación  y se permitirá obtener información científica de los impactos sobre la fauna y flora.Petroleras

Mediante este plan se aspira a minimizar los tiempos de respuesta ante eventos de contingencia con  intervención inmediata. Se realizarán planes de monitoreo a las especies indicadoras y sensibles, además de la instalación de cámaras trampa.

La empresa estatal Petroamazonas informó que no se hará ninguna intervención hasta contar con las correspondientes  licencias ambientales.

Oswaldo Madrid, gerente de la petrolera estatal, dijo  que no se abrirán carreteras sino senderos ecológicos para ingresar materiales e instalar equipos. Estos senderos son necesarios para la construcción y operación de campo. También se recurrirá a helicópteros.

La perforación será horizontal, en racimo, direccional, que disminuye los riesgos de derrames porque de una plataforma se pueden perforar muchos pozos, sin la necesidad de tener una plataforma por cada pozo como se hacía antes.

Transporte de trailers por el río

Transporte de trailers por el río

La ministra del Ambiente, Lorena Tapia, considera aliadas estratégicas a las comunidades amazónicas, pues están empoderadas y comprometidas con el monitoreo ambiental en el Yasuní.

Tapia invita a la ciudadanía para que sea supervisora de este proceso. El Ministerio del Ambiente desarrollará una plataforma de información que permitirá a la población conocer los procedimientos de fiscalización de forma clara y transparente.

2) YASUNI: EN PELIGRO LA ZONA CON MAYOR BIODIVERSIDAD DEL PLANETA

Según el Libro Rojo de las Aves del Ecuador, la pérdida y fragmentación del hábitat son la mayor amenaza para la conservación de la biodiversidad.

De acuerdo con este documento, el Yasuní podría ser el último hogar en Ecuador para el Pavón Carunculado, un ave que apenas ha sido visto en las dos últimas décadas, por lo que consta en la nómina de peligro crítico. La explotación petrolera y la cacería la tornaron sensible.

Caimán

Caimán

Una variedad en situación de peligro es el pato real, afectado por la cacería de subsistencia y la destrucción de su hábitat.

En estado vulnerable se hallan el águila crestada, perjudicada por la fragmentación de zonas boscosas; el águila harpía, que requiere bosques en buen estado, y el halcón pechinaranja, susceptible a la destrucción de sus hábitats.Yasuni30

El Libro Rojo de los Mamíferos del Ecuador señala en peligro crítico al manatí amazónico, disminuido en su población debido a su cacería, baja tasa de reproducción y la contaminación de los ecosistemas acuáticos.

También ingresa en la lista crítica el oso hormiguero gigante, perjudicado por la cacería y la pérdida de su hábitat. En estado de peligro se registra el jaguar de la Amazonía, diezmado por la cacería y la pérdida de su hábitat.Yasuni24

En situación de peligro se encuentra el tapir amazónico, mermado por la cacería, baja tasa reproductiva y pérdida de su hábitat. El delfín gris se incluye en el mismo registro, principalmente por la contaminación de los sistemas hidrográficos y lacustres.

El mono araña de vientre amarillo (en situación de peligro) es otra víctima de la cacería y la deforestación derivada de la construcción de carreteras y actividad petrolera.Yasuni29

David Romo, PHD en biología de la conservación, codirector de la Estación de Biodiversidad Tiputini de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), comenta que no es fácil determinar cuántas especies están en peligro y cuántas no.

No obstante, para tener una idea de lo que podría significar la explotación en el eje ITT, Romo se refiere a los insectos. De acuerdo con investigaciones de los últimos 10 años, la diversidad de estos invertebrados en el Parque Nacional Yasuní es de 2.000 especies por hectárea.Yasuni25

28 vertebrados del Yasuní están en peligro, según  la Unión Internacional para Conservación de Naturaleza. Si se toma en cuenta que la información oficial refiere una afectación de entre 280 y 300 hectáreas para las labores extractivas en el bloque 43, se puede deducir que por hectárea deforestada desaparecerán 1.000 especies. “Lo que no podemos afirmar es que la desaparición de esos 1.000 insectos pueda ser gravísima para el futuro del bosque”, especifica.

Manifiesta que si bien la tasa de endemismo en el Yasuní es bastante baja, esta selva es como un depositario de la biodiversidad regional. Es decir, hay especies de animales, plantas y hongos  que se encuentran en otros lugares, pero aquí existen en mayor cantidad.

Delfines rosados

Delfines rosados

Romo hace una puntualización: si en el Yasuní está la mayor cantidad del planeta de aves, mamíferos, peces, reptiles, anfibios y plantas -grupos de los que ya existen estudios- la diversidad de insectos, protozoarios, hongos y bacterías es todavía más alta. El riesgo de que estos desaparezcan es serio porque se extinguirían sin ser registrados, en vista de que en general en el mundo no existen muchos estudios de estos organismos.

Fauna amazónica

Fauna amazónica

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: