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El fin del petróleo

Excelente video sobre las consecuencias de vivir la civilización del petróleo combinada con una economía basada en el crecimiento infinito.

 

Políticas municipales decrecentistas

El decrecimiento se podría resumir como el movimiento tendente a acoplar la actividad de las sociedades a los recursos disponibles en un determinado territorio de manera que las necesidades humanas estén cubiertas de forma universal y sostenible en el tiempo.

arton191En el contexto español, el decrecimiento significa, al menos, dos cosas: reducción del consumo de materia y energía, y redistribución de la riqueza. El primero de los factores ya está ocurriendo parcialmente (es especialmente patente el descenso del consumo de petróleo). Y el consumo se reducirá aún más como consecuencia del colapso del capitalismo global que está sucediendo y que será especialmente duro en nuestro contexto [1]. Sin embargo, esta reducción no puede calificarse de decrecimiento justo. Por una parte no se está realizando con una reordenación del modelo de producción y consumo. Menos aún se está cambiando el sistema económico, por lo que la degradación ambiental está aumentando en lugar de disminuir. Se actúa como si estuviésemos todavía en un “mundo vacío”, cuando nuestro entorno está “saturado”. Este descenso del consumo dista mucho de ir por buen camino por un segundo factor: en lugar de avanzar hacia sociedades más igualitarias, está agravando las brechas de desigualdad. Lee el resto de esta entrada

Entrevista a Francisco Alvarez Molina: Decrecimiento

Andalucía: del monocultivo industrial a la biodiversidad decrecentista

Viajar por Andalucía, además de placentero, es algo muy útil. Permite entender a la perfección lo que es una sociedad industrial y una de sus principales características: el monocultivo. Este rasgo desarrollista, más allá de su tradicional definición como “cultivo único o predominante de una especie vegetal en determinada región”, se puede aplicar de forma más genérica a la producción predominante de cualquier bien o servicio generado en gran cantidad para el consumo de masas y que estructura el paisaje productivo de una tierra.

Visto así, ¡cuan productivista puede llegar a ser gran parte de Andalucía con sus amplias superficies monótonasmonocultivo dedicadas al crecimiento y la explotación brutal de la naturaleza y del trabajo! Sin duda, “el mar de plástico” de Almería no deja a nadie indiferente con sus invernaderos vistiendo de blanco las faldas montañosas que caen al mar, mientras que el océano de olivos entre Córdoba y Granada deja entrever una tierra cansada y erosionada de tanta uniformidad y químicos. Por su parte, la costa malagueña, con sus interminables olas de hoteles y segundas viviendas, es un monumento al monocultivo del ladrillo así como a la sed de promotores y políticos ávidos de desarrollo y de turistas necesitados de sol barato. Mientras tanto el puerto de Algeciras, verdadero monocultivo del container, se erige como punto neurálgico de la era globalizada pero agonizante del petróleo barato, abundante y de buena calidad. Por doquier, si fuera poco, estos monocultivos esconden no pocas miserias laborales, trabajos indecentes, explotación de inmigrantes, desigualdad de género o un reparto profundamente desigual de la tierra. Lee el resto de esta entrada